Preadolescencia, periodo de dudas y cuestionamientos

¿Por qué abordar el periodo de la Preadolescencia? Es un periodo corto, y quizás mucha gente no le da importancia, y lo toma de forma muy banal, como “esta en la edad del pavo”, y piensan “ya se le va a pasar”. Bueno, sin embargo es un periodo de grandes cambios, por lo mismo un periodo trascendental y vulnerable, tanto para los hijos, como para los padres.

Por lo mismo, invito a que los padres vean este proceso como una oportunidad, una oportunidad de comenzara a conocer a este niño que no es tan niño, empezara a conocer el que será su adolescente.

La Preadolescencia es un periodo entre la infancia y la adolescencia que usualmente va desde los 11-13 años aproximadamente.

Este es un periodo complejo para la familia entera, no solo para el niño que lo vive, no solo para los padres, incluso algunas veces para la pareja. ¿Por qué? ¿por qué tantas dudas? ¿Por qué tanto cuestionamiento?

En los preadolescentes muchos los procesos que se ponen en marcha, se van generando las bases para una vida adulta. Ha cambios físicos, emocionales, en la forma de pensar, la forma de ver a los padres (ya no como los súper héroes), la forma de ver a los amigos, al sexo opuesto, al grupo, incluso la forma de verse a sí mismo, se comienza poco a poco a construir la identidad.

Los preadolescentes se enfrentan a la dualidad, de ser un día niño y un día querer ser adulto, de querer ser autónomo, pero también necesitar las opiniones sus padres, de querer estos solos en su pieza, pero con los padres cerca, en la casa.

Ellos quieren participar en las cosas de niños, tal vez jugar, o pedir dulces en halloween, pero lo camuflan y “van acompañando a sus hermanos”.

¿Y para los padres? Es una época desconcertante, como no, un día son pequeños, luego cierras los ojos y te están cuestionando, están opinando, te están sorprendiendo con críticas y preguntas.

Los adolescentes quieren ser más independientes y luego vuelven a los brazos de sus padres. Surgen sentimientos ambivalentes ¿lo dejo, lo retengo? Dicen una cosa pero sienten otra. Dicen lo racional “no me molestes, pero quedare conmigo” “explícame, abrázame”.

¿Cómo podemos ayudar a nuestro hijo preadolescente?

La comunicación es muy importante. Considerar sus emociones, ayudarlos a entender sus emociones ambivalente, pena y rabia., por ejemplo. Es importante hacerlos más participe, comunicativos y opinantes, va forjando su identidad, no solo en conversaciones profundas, sino también en las conversaciones cotidianas.

¿Qué pasa con los límites en esta etapa?

A los preadolescentes hay que acompañarlos pero de igual forma se deben poner normas, acompañar con cariño y limites. Los padres no pueden ser amigos de sus hijos, ya que tienen también la función de educarlos, de darles límites y prepáralos para una vida adulta.

¿Cómo le hablo? Se debe ser empáticos con ellos, e intentar entenderlos. Buscar la empatía emocional y la expresión de sus sentimientos, dudas, miedos. Escuchar. Abrir instancias de conversación. Comunicarse, ellos necesitan hablar contigo, debes estar disponible. Hablar de temas importantes, pero también temas superficiales, de noticias de deportes, no solo dirigirse para hablar temas importantes. Importantes las instancias de conversación del fin de semana, de la mesa. Tener rituales y momentos de familia. Si existe el vínculo, y pueden hablar de cualquier cosa, también pueden hablar temas importantes, pero ya está el vínculo, ya está dado el tema.

 

Psicoterapia Infantil

Ps. Constanza Lopez Lindemann